jueves, 17 de diciembre de 2015

A vueltas con el inédito fandango de Mojama

Uno creía superada la época en la que la historia del flamenco se construía a golpe de apriorismos y hueras suposiciones. Una nueva etapa en la que el rigor investigador fuera imprescindible a la hora de establecer teorías fundamentadas, y que sirviera para avanzar en el conocimiento de nuestro flamenco. Por eso me sorprende que tras mi conferencia en el I Congreso Internacional de Arte Flamenco, y mis recientes aportaciones en torno al fandango desconocido de Juanito Mojama, algunas voces sigan insistiendo en introducir dudas acerca de los artistas que participan, o las circunstancias de la grabación.

Dos de las dudas planteadas, sin aportar argumentos ni teorías alternativas, son que la grabación del fandango pudiera ser una "toma falsa", y que la guitarra no es la de Ramón Montoya. Parece ser que las conjeturas sobre si era o no Mojama (!) se han desvanecido con el correr de los días.

Lo diré claro: la grabación del fandango Adónde va a llegar no fue una "toma falsa", salió a la venta con el número de catálogo V 2622, dentro de su segunda serie en Columbia en 1939. Pueden comprobar en este otro catálogo de la casa oficial que se anuncian a la venta cuatro de los discos de esta segunda serie, incluido el fandango de marras:


Respecto a la guitarra, bajo el nombre de "Juanito Mojama", se puede leer en dicho catálogo: "acompañado en (sic) guitarra por Ramón Montoya".

En conclusión, Juanito Mojama grabó dos series de grabación: una en 1928 para la casa Gramófono con diez cantes (5 discos), los cuales están reproducidos por Sonifolk y recientemente reeditados; la segunda serie es de 1939 para la casa Columbia, con otros 10 ó 12 cantes (5 ó 6 discos), entre los que está este fandango. En ambas series le acompaña Montoya.

Aquellos que sigan teniendo dudas en cuanto a si era una "toma falsa" o si el guitarrista no es Montoya, les recomiendo encarecidamente que escuchen las grabaciones de 1939. Comprobarán las similitudes en el color de voz de Juan Valencia entre el fandango y el resto de cantes de esa serie, diferente a la de 1928. Con la guitarra de Montoya sugiero lo mismo, pero no solo escudriñando las grabaciones de 1939 que el madrileño hizo con Mojama, sino las que realizó en ese mismo año con el resto de cantaores: Juanito Valderrama, José Cepero, el Cojo de Madrid, el Niño de la Ribera, José Palanca o el Niño de Almadén. Encontrarán la misma guitarra con las mismas características.

Para los más renuentes, he preparado este vídeo en el que comparo dos audios elegidos al azar: por un lado el cierre guitarrístico de Montoya en un disco de José Cepero y a continuación el de Mojama. El primero tiene como número de catálogo 2616 , y el segundo 2622, con apenas 40 matrices de diferencia, es decir grabados en las mismas fechas. Podrán comprobar que además de ser prácticamente idénticos, coinciden la sonoridad de las primas, entre otras muchas características:


Dudar ayuda a avanzar, se dice, y estoy de acuerdo. Pero seguir dudando una vez que se han aportado argumentos sólidos, y sin proponer nada a cambio, es ponerle freno al progreso.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Un fandango inédito de Mojama

Hace unos días participé en el I Congreso Internacional de Arte Flamenco, impulsado por José María Castaño y su equipo de Los Caminos del Cante, bajo el amparo de la Universidad de Cádiz. El congreso estaba centrado en la figura de Juanito Mojama, uno de mis pilares como aficionado, dicho sea de paso.

En mi conferencia traté de aportar luz sobre la obra discográfica del jerezano, no tanto en lo que se refiere a su primera sesión de 1928 para la casa Gramófono, como a la segunda de 1939 para la Columbia de San Sebastián, mucho menos conocida. Y aportar datos inéditos, que para eso están -o deberían estar- los congresos.

De su segunda serie se conocen la mitad de sus grabaciones (seis cantes, tres discos), en general con un sonido muy deficiente:
Columbia V 2654 (C 4571) Bulerías "Qué calle tan oscura"
Columbia V 2654 (C 4560) Soleares "Contra más hablas más pierdes"
Columbia V 2668 (C 4564) Tango "Al Señor de la Santa Humildad"
Columbia V 2668 (C 4565) Tarantas "Manda un hombre"
Columbia V 2730 (C 4561) Bulerías "Qué vas a hacer"
Columbia V 2730 (C 4562) Seguirillas "Te fuiste de mi vera"

Y del resto, tengo constancia de otros cuatro registros (dos discos) con estos títulos:
Columbia V 2597 Alegrías "Quién me enseñó a querer"
Columbia V 2597 Seguidillas Gitanas "Como la tortolita"
Columbia V 2622 Granadinas “Mi corazón”
Columbia V 2622 Fandangos “A dónde va a llegar”

Un detalle a destacar de esta segunda sesión para la casa Columbia es la denominación de algunos cantes, sobre todo las soleares Contra más hablas más pierdes, en las que recurre a la Serneta. Es muy revelador que en la etiqueta del disco identifique este cante como Soleares de Jerez, lo cual debería despejar bastantes dudas respecto al carácter jerezano de este estilo.

Aparte de estos diez cantes (cinco discos), todo indica que habría un último disco, del que a día de hoy no he conseguido averiguar nada: hay dos huecos en la serie de grabación, precisamente en una serie en la que se aprovecharon todas las matrices. El año de grabación y comercialización (1939), no pudo ser más adverso a los intereses de nuestro cantaor.

Este bloque de grabaciones para la casa Columbia de San Sebastián se reeditó al completo bajo el sello Casa Chica de Buenos Aires, Argentina.

Respecto al último cante localizado, el fandango, hay que decir que es el único impresionado por nuestro protagonista. Hace muchos años quedé impactado cuando encontré este suplemento de novedades de noviembre de 1939 con el aviso de que se ponía a la venta el disco Columbia V 2622 con los fandangos A dónde va a llegar. No tenía noticias de su existencia, por lo que -lógicamente- surgió en mí un deseo irrefrenable de escucharlos.


Hará unos quince años que un joven argentino colaboraba conmigo en la búsqueda de discos de 78 rpm en su país. Tras varias adquisiciones en las que intermediaba en mi nombre, entró en contacto con los herederos de Fernando López Perea, Premio Nacional de la Cátedra de Flamencología de Jerez en el año 1972, junto a Anselmo González Climent, el cual tenía una interesante colección flamenca. López Perea, además de coleccionar discos de pizarra, o pasta como dicen allá, tenía un programa de radio, por lo que alguno de los discos los grababa en acetatos de grabación inmediata para emitirlos en las ondas y no tener que ir de un lado para otro con los discos originales, (en principio) más pesados y frágiles.


En realidad, este tipo de discos son un auténtico dolor de cabeza para los coleccionistas y museos de todo el mundo: con una base metálica o de cristal y un recubrimiento de laca para los surcos, no es raro encontrarlos con la superficie resquebrajada, inaudibles, a causa de reacciones químicas o de una mala conservación.


El caso es que comencé a recibir los discos de esa colección, y un día me llevo la sorpresa de encontrar un conjunto de 17 de estos acetatos con grabaciones agrupadas con mayor o menor criterio: dicha sorpresa devino en conmoción cuando en uno de ellos había una selección de fandangos -la mayoría de Varea- entre los que sobresalía uno de Juanito Mojama, precisamente identificados con la letra Adónde va a llegar.


Pero quedaba lo peor: sacar el disco del sobre de papel y comprobar su estado de conservación. Al hacerlo me encontré con unas superficies parcialmente desprendidas por la reacción, prácticamente inaudibles, salvo los dos últimos cantes: uno de Varea y el anhelado fandango de Mojama.

Musicalmente son unos fandangos sorprendentes: la guitarra de Montoya entra airosa por Huelva y se ve obligada a ralentizar el ritmo paulatinamente hasta detenerse prácticamente. Juan comienza recordando de perfil a su paisano El Gloria para rematar con un tercio antológico: alternando la valentía con el recogimiento, jugando con las vocales en un recurso personalísimo. La copla de Adónde va a llegar se suele emplear como malagueña (entre otros, Niño de las Cabezas o Luis Caballero la tienen grabada). La segunda, Se ha enamorado de una estrella, es una letra fundamentalmente fandanguera y muy vinculada a Huelva, a la que Mojama le insufla aires introspectivos.

PD. En el capítulo de las anécdotas, comentar a los que no estuvieron presentes, que entre el nutrido y expectante auditorio surgieron algunas -pocas- voces que dudaban de que fuera Mojama, e incluso Montoya, los que sonaban por los altavoces (!). Omitiré sus nombres.